Satélite nuestro que estás en el cielo; acelerado sea tu enlace.
Hágase tu conexión, en lo real como en lo virtual.
Venga a nosotros tu hipertexto.
Danos hoy nuestros «me gusta» de cada día
y perdónanos el café sobre el teclado,
así como nosotros perdonamos a aquellos que no nos siguen.
No nos dejes sin actualizaciones y líbranos de todo virus.
Amén.
Podéis coger el móvil y navegar en paz.
Sentado en la Catedral de Santiago de Compostela un día de junio de 2016,
descansando durante unos 40 minutos fotografiando a la «fauna turística».
Todo el que pasó delante del altar hizo una foto,
excepto una monja que hizo una genuflexión.
¿Se le olvidaría el móvil?
